LA NECESIDAD DE RAPIDEZ

Muchos consumidores consideran que tanto sus vidas personales como profesionales ganan velocidad con cada día que pasa. Conceptos como entregas dentro del mismo día o incluso dentro de la misma hr, gratificación instantánea, o la economía 24/7 en general impulsan una demanda por mayor velocidad a un ritmo creciente.

Si bien esta tendencia no es necesariamente negativa, si influye significativamente en el comportamiento de los consumidores. Cada vez más, los consumidores eligen productos en los supermercados en base a características como la capacidad de ahorrar tiempo, con el objetivo de reducir el estrés y simplificar sus vidas. En particular, los millennials de entre 25 y 34 años desean productos que les ayuden a ahorrar tiempo porque trabajan muchas horas o deben trasladarse largas distancias para trabajar. [1]

Todos estos aspectos ejercen mayor presión en las marcas y en los productores para que inventen soluciones que permitan ahorrar tiempo. Esto se da tanto para quienes se concentran en consumidores particulares que ya no tienen tiempo para cocinar, como también para quienes trabajan en restaurantes, que también esperan que las cosas se hagan rápidamente, o para profesionales que prestan servicios de preparación de alimentos que también sienten la presión del reloj. La rapidez en la cocción de alimentos se volverá extremadamente importante – y en particular como parte fundamental del proceso de cocción – la rapidez en el enfriamiento será especialmente crucial.

Todos la necesitan más rápido!

Los consumidores ya no se toman tiempo en sus hogares para cocinar, la familia norteamericana promedio dedica 110 minutos diarios para cocinar; en la década del sesenta, eran 150 minutos. Los jóvenes "boomer" (de entre 53 y 61 años en 2017) le dan mucho valor a las cenas que les llevan menos de diez minutos[2]. Pero lo mismo ocurre en los restaurantes, el tiempo es de vital importancia. Los comensales que disponen de poco tiempo valoran la conveniencia y la accesibilidad más que nunca y los operadores responderán aprovechando los avances de la tecnología, todo en nombre de la comida - y rápido [3].

¿Cómo podemos ayudarlo a aprovechar la oportunidad?

En procesos de cocina de gran escala, cada minuto cuenta. Por lo tanto, cada minuto extra que se gane al eliminar la necesidad de calentar y/o enfriar representa una ventaja en términos de eficiencia y resultados óptimos.

Tanto CRYOGEL® (para mezclas) como INSTAGEL® (para uso directo) ofrecen exactamente las mismas propiedades que la gelatina tradicional (textura, sensación en boca, ligereza, sensación de derretirse en boca, etc.) pero sin que sea necesario el período de calentamiento y enfriamiento. De hecho, en el momento en que entra en contacto con un líquido frío, se disuelve de inmediato, reduciendo así de manera notable el período de espera antes del consumo. Sus clientes (y los clientes de sus clientes) estarán agradecidos.

¡Y todo esto sin tener en cuenta el ahorro de energía!

[1] GlobalData's Q3 global survey, 2016; [2] "The Future of Dinners", NPD Group, 2018; [3] "Food Service Trends 2018", Mintel, US.